I love you Phillip Morris!

Y no es que vuelva a fumar. Es el título de una película que vimos hace unas semanas. He esperado un poco a hacer esta entrada por no destripar nada del argumento, aunque no sé si algunos aún querrán verla.
La película es un poco ni fú ni fá, a mí no me disgustó, incluso a ratos me gustó, pero no acaba de ser redonda. Lo peor, el doblaje, sobre todo el de Ewan McGregor haciendo de marica, sonaba falso total.
Todo está contado como una comedia diríamos que romántica pero un tanto, bastante, amarga. Dicen que Carrey está contenido pero no deja de ser él con todos sus tics y sus gracietas, abstenerse los que se estomagan con sus cosas. Los hay que critican lo estereotipado de los personajes gay, pero es que hijo: ¡somos así! O por lo menos hay gays así.
Y lo mejor, o lo peor debería decir, es que está basada en unos personajes reales y aquí viene mi post y mi posible “spoiler” destripamiento de la cosa.
Resulta que la persona que encarna Jim Carrey , o sea el protagonista de la historia, y que se llama Steven Rusell, fue condenado a cadena perpetua por delitos que al parecer no merecen dicha condena, en un juicio a la americana en el que se cometieron algunas irregularidades. Es lo que dicen los créditos al finalizar la película , algunos artículos en diarios norteamericanos y la web que reúne firmas para pedir al juez la revisión del caso, a la que podéis acceder a través de este link Free Steven Rusell que os dejo aquí.
Si no veis la peli hacedme caso y fiaros de mí, hay que firmar y pedir el indulto o revisión: ¡¡viva el lobby gay!! Haced clic en la foto de abajo:



Ay, cómo nos gusta el Toblerone…

Daniel Day Lewis en “My beautiful Laundrette”, creo que su primera película.
¡Así de cerca los teníamos!








