Rufus en Valencia (Semana del Orgullo)
Anoche acudimos al Palau de la Música a ver a Rufus Wainwright. Y fuimos muy bien acompañados por nuestr@ amig@ la Jolín que es fan como nosotros del cantante canadiense: ya fuimos a Alicante el año pasado a verlo.
En principio, y según el programa anunciado hasta en la web del cantante, se trataba de la gira de presentación de su nuevo álbum “All days are nights”, que es uno de sus trabajos más intimistas, surgido tras el fallecimiento hace meses de su madre, a la que Rufus estaba muy unido. El concierto estaba organizado de manera que la primera parte era todo el álbum completo, tocado al piano y donde el público no podía aplaudir hasta que finalizara de tocar todos los temas. Salía con una especie de salto de cama negro y era todo como muy intimista y hasta triste.
Pero nada que ver. De pronto salió Rufus al escenario vestido con vaqueros y blazier de color crudo y se puso a tocar canciones de todo tipo. Estaba tan simpático como siempre y bromeó sobre lo de su gira de “no aplaudir”, por lo que se ve estaba un poco cansado y le apetecía variar. Y salimos ganando porque hizo un repaso a su discografía haciendo hincapié en su trabajo sobre Judy Garland del que tenemos el disco pero no habíamos escuchado demasiado porque era un tanto fuerte, la verdad. Pero resultó que cantado en directo y con el piano estuvo estupendo.
Y no os creáis que no nos enteramos del partido de España, Rufus preguntaba a alguien de fuera del escenario y nos iba relatando cómo iba el encuentro. Dijo que era la primera vez que ganaba un equipo donde él daba un recital y en un momento en que se metió dentro salió con la camiseta de la selección puesta.

Acabado el concierto con una canción dedicada a su familia cantada de forma muy sentida, se despidió de todos. El público puesto en pie aplaudió a rabiar hasta que volvió a salir muy emocionado y nos cantó un pupurrí que estuvo simpatiquísimo. La gente se quedó con ganas de más y si hubiéramos seguido con las palmas seguro que hubiera salido nuevamente.
Y ya hasta la próxima, hemos pasado de las poco más de 50 personas en una nave en Alicante a un Palau de la Música con casi todas las entradas vendidas en menos de un año. Os invito a que conozcáis a este estupendo artista.










