Y no, no me refiero al calor o a lo que nos enseñan algun@s para combatirlo…

Leyendo la prensa veo que abren en Berlín dentro de dos semanas un restaurante caníbal. Sí, como lo oyes: un tío brasileño importa la cocina de una tribu de la selva y pide voluntarios para ser donantes. No especifica qué partes serán susceptibles de servir en la mesa, pero sí que corren con los gastos de hospitalización…
Dice el lumbreras de la idea, que sigue un viejo proverbio de la tribu en cuestión, y que es: “lo importante para nosotros es que comer es más que saciar el hambre”, jo, desde Hannibal Lecter que no había oído algo parecido.
Os dejo la web del restaurante para reservar… como dijo Paquirrín: ¡¡¡CARNNEEEEEE!!!
Y hablando de carne, aquí un posible donante:

Aunque seguro que carne de “ahí” poca donará.

Hola.
Esto está de veraneo, aunque dura más que la propia estación… pero hablando de noticias de verano, la que aparece hoy en un diario local:
“Ofertas de sexo a pie de playa”
Y habla de una zona de cruising en una playa no muy lejana de casa. Los vecinos están escandalizados porque han visto incluso tríos, una señora dice: “Esta primavera, a media tarde, me fui con una amiga y su niño de 3 años y vimos un trío de hombres en acción. El chiquito preguntó si estaban jugando al tren y le dijimos que sí, pero ¡imáginate qué plan!

No vea, señora, clase de educación sexual gratuita para el niño. Y además dice “es una vergüenza, hasta a mi marido le han hecho ofrecimientos!”. Yo creo que eso es lo que le pica.
Todo esto me recuerda a cuando hace muchos años íbamos a una playa de El Saler en Valencia, cerca de donde está el Parador, que había una zona nudista donde bastante gente se dedicaba al ligoteo dunar, o sea al cruising. Nosotros les llamábamos perritos de la pradera porque aparecían sobre las dunas recortados sobre el cielo azul completamente desnudos y oteando el horizonte. Una vez casi ligué, me faltó algo más de cara y menos vergüenza.

Viejos tiempos.
P.D. Ya sé que las imágenes son de suricatos que me parecen más graciosos que los perritos de la pradera pero en aquel entonces no los conocíamos.
Dicen en las noticias que en verano mucha gente se ahoga cuando toma el baño…



¡Al agua locos patos!
Cuando por fin me iba a integrar en ese grupo elitista de zombis fans de todo lo Mac va y ocurre lo peor.
Resulta que mi chico, que por cierto se ha comprado el teléfono de Google, me iba a comprar a final de mes el nuevo iPhone 4 para sustituir mi Nokia N85, y así podría disfrutar de esa maravilla de invento. La verdad es que ya tengo cámara de 5 megapixels… y lo de la cámara delantera para videoconferencia también… y teléfono, y mapas, y… bueno…que es un teléfono nuevo muy chuli.
Pues ahora aparecen algunos usuarios que tienen el nuevo móvil diciendo que depende de cómo cojas el teléfono baja la señal hasta que llega a cortarse la llamada o la navegación.

Así no lo cojas…
La compañía de la manzana se ha comportado un tanto cochinamente. Primero borrando de sus foros todos los mensajes que criticaban los defectos del nuevo modelo. Al final sale el gurú Jacob diciendo cómo se debe coger un teléfono y que todos los teléfonos del mercado tienen el mismo problema, y esto citando marcas concretas. Marcas que han salido a defenderse y a desmentir a este hombre diciendo que ellos no tienen ese problema porque las antenas son internas, que nunca sacrifican la técnica por el diseño y que jamás se les ocurriría decir a sus usuarios cómo asir un teléfono.
Resulta que por motivos de diseño el nuevo teléfono tiene las antenas exteriores formando el marco metálico alrededor del móvil en dos piezas separadas. Cuando coges el teléfono y con la piel pones en contacto las dos partes del marco (antenas) el cuerpo apantalla la señal y pierdes la cobertura.
La solución de la compañía es regalar una funda aislante al que lo solicite o la devolución del dinero.
Claro que hay gente que es mucho más ingeniosa:

Mirad estas fotos que pongo a continuación y pensad dónde pueden estar hechas.

Podría ser alguna basílica de esas que se construyen en África en honor a algún santo mientras la población muere de sida.

O también de alguna república de las llamadas bananeras.

Pues no. Están sacadas la semana pasada en una población de costa alicantina: Torrevieja.
Aquí podréis leer la noticia del día de su inauguración por parte del Molt Honorable (¿?) Paco Camps, el curilla, y toda su recua de políticos y politicastros, además del arzobispo y demás curia.
Y no os preocupéis, porque no nos ha costado nada a los súbditos: los 12 millones que ha costado los perdona el constructor de turno a cambio de la concesión -no se sabe hasta cuando- del parking enorme construido debajo. ¿Será por favores?
Y aún hay más de este mi viaje a Torrevieja. No había salido de mi asombro cuando me veo estos dos escaparates de una tienda de decoración:
Bonito salón, con alfombra combinada de tigre y dacha.

Y sorprendente dormitorio con batiburrillo de colores, dormilonas y floripondios.

¿Algún torrevejense entre el público me puede explicar que ha pasado en estos dos años que no visitaba la ciudad?