Findevarios
Estoy de cocinitas últimamente. El sábado hice un pollo guisado (con receta de mi madre) que me salió buenísimo, estábamos los cuatro (mi hija Maribelylaextrañafamilia, su novio X, mi chico y yo) y no se oía una mosca en la mesa, si acaso masticar en silencio y rebañar la salsita de los platos con pan.
A propósito de pan, que también hice pan con la Thermomix, pan de espelta (una especie de trigo) integral que me salió para chuparse los dedos hija mía.

De cine hemos visto “Up in the air”, que no nos gustó nada nada (un 4 sobre diez) como al resto de la sala que salían todos maldiciendo la hora en que había ido a verla (hacía un rato, claro). También vimos “Nine”, que nos gustó regular (6 sobre diez). Nuestra Kidman está estupenda y Penélope está también a un nivel alto. Lástima que no estuviese doblada por ella misma, creemos que estaba doblada por la Gremlin, Macarena Gómez creo que se llama, pero en “Aquí no hay quien viva” le llamaban la Gremlin. La historia aunque está basada en una gran película de Fellini en este caso no da la talla y resulta un tanto lenta, aburrida e intrascendente. Los números musicales no están nada mal, aunque es inevitable la comparación con Chicago ya que la música suena muy parecida y la puesta en escena resulta familiar, y entonces Chicago sale ganando por goleada.

Daniel Day Lewis en “My beautiful Laundrette”, creo que su primera película.
Otro de los hitos del finde fue una de esas cenas de cumpleaños de una de la de la pandilla. Cenamos en un restaurante a las afueras de Valencia que tiene un patio trasero y en él un comedor privado donde cupimos los catorce de maravilla. Lástima que los cinco que fuman me arruinaran la noche con aquél humazo a tabaco todo el rato, y mira que protesté, pero nada, dicen que soy un exagerado y un histérico. Ya, pero yo me fui a la cama con olor a cabaret rancio y tos.
La sorpresa de la noche, y es que el marido de la cumpleañera es el que el año pasado trajo a una representanta de TupperSex a la cena, pues este año fue peor: ¡la tuna!.
Entraron al final de la cena, la homenajeada no sabía dónde esconderse del picor y la vergüenza, y estuvieron más de dos horas dando la murga. No nos los quitábamos de encima ni con agua caliente, y es que un par de canciones hubiera estado hasta gracioso, pero ¡dos horas!. Un horror.
¡Así de cerca los teníamos!
Y para acabar, una foto de las Juventudes Socialistas del País Valenciá de Castellón muy bonita:









(Se ve borrosa por el alcohol… hips!)









