O debería decir prensa rosa. Supongo que ya habréis oído el revuelo que se ha armado en UK por las noticias sobre la supuesta relación del ministro de asuntos exteriores con uno de sus ayudantes. Parece ser que Hague (de 49 años muy mal llevados) contrató a Myers (de 25). Y que comparten amistad y habitación de hotel varias veces cuando estaban de campaña.
Por supuesto que el ministro ha tenido que desmentir todas las sibilinas acusaciones, diciendo que el chaval ha sido contratado porque lo vale y que el que su mujer y él tengan problemas de pareja es por la dificultad que están teniendo en tener un bebé desde que se casaron. Pero que siguen juntos y se quieren.
El pobre Myers, no obstante, ha presentado su renuncia y se ha quedado sin cargo y sin las 30 mil libras de sueldo.
¿Qué diferencias encontráis en estas fotos?



Pues que en una de ellas lleva gorra. ¡Malpensados!, ¡que tenéis la mente sucia!
Y no, no me refiero al calor o a lo que nos enseñan algun@s para combatirlo…

Leyendo la prensa veo que abren en Berlín dentro de dos semanas un restaurante caníbal. Sí, como lo oyes: un tío brasileño importa la cocina de una tribu de la selva y pide voluntarios para ser donantes. No especifica qué partes serán susceptibles de servir en la mesa, pero sí que corren con los gastos de hospitalización…
Dice el lumbreras de la idea, que sigue un viejo proverbio de la tribu en cuestión, y que es: “lo importante para nosotros es que comer es más que saciar el hambre”, jo, desde Hannibal Lecter que no había oído algo parecido.
Os dejo la web del restaurante para reservar… como dijo Paquirrín: ¡¡¡CARNNEEEEEE!!!
Y hablando de carne, aquí un posible donante:

Aunque seguro que carne de “ahí” poca donará.

Hola.
Esto está de veraneo, aunque dura más que la propia estación… pero hablando de noticias de verano, la que aparece hoy en un diario local:
“Ofertas de sexo a pie de playa”
Y habla de una zona de cruising en una playa no muy lejana de casa. Los vecinos están escandalizados porque han visto incluso tríos, una señora dice: “Esta primavera, a media tarde, me fui con una amiga y su niño de 3 años y vimos un trío de hombres en acción. El chiquito preguntó si estaban jugando al tren y le dijimos que sí, pero ¡imáginate qué plan!

No vea, señora, clase de educación sexual gratuita para el niño. Y además dice “es una vergüenza, hasta a mi marido le han hecho ofrecimientos!”. Yo creo que eso es lo que le pica.
Todo esto me recuerda a cuando hace muchos años íbamos a una playa de El Saler en Valencia, cerca de donde está el Parador, que había una zona nudista donde bastante gente se dedicaba al ligoteo dunar, o sea al cruising. Nosotros les llamábamos perritos de la pradera porque aparecían sobre las dunas recortados sobre el cielo azul completamente desnudos y oteando el horizonte. Una vez casi ligué, me faltó algo más de cara y menos vergüenza.

Viejos tiempos.
P.D. Ya sé que las imágenes son de suricatos que me parecen más graciosos que los perritos de la pradera pero en aquel entonces no los conocíamos.

Sin billete para su último viaje. Así más o menos nos lo dice la noticia en el periódico.
Hace ya doce días que un inmigrante africano, de Mali para ser exactos, se arrojó al agua del río Túria en uno de los pequeños embalses que forman el nuevo parque fluvial, para salvar a un niño de ocho años que se estaba ahogando. El rescatador no sabía nadar pero pensó que haría pie y se lanzó. Rescató al crío, pero él se hundió en el agua y falleció ahogado.
Y además, después de morir así, como no tiene papeles ni dinero, permanece en el depósito sin poder volver a su país para ser enterrado. Su hermano se ha gastado el equivalente al sueldo de un año en venir a por él, pero ahora se encuentra que ni puede volver ni puede enviar a su hermano. Ni la Consellería, ni los ayuntamientos de donde vivía y de donde se ahogó, ni Cáritas, tienen presupuesto para esto.
Vaya puto mundo en donde vivimos (y morimos).
P.D. He preguntado si hay algún sitio donde se pueda colaborar con donaciones pero aún no me han contestado.
Cuando por fin me iba a integrar en ese grupo elitista de zombis fans de todo lo Mac va y ocurre lo peor.
Resulta que mi chico, que por cierto se ha comprado el teléfono de Google, me iba a comprar a final de mes el nuevo iPhone 4 para sustituir mi Nokia N85, y así podría disfrutar de esa maravilla de invento. La verdad es que ya tengo cámara de 5 megapixels… y lo de la cámara delantera para videoconferencia también… y teléfono, y mapas, y… bueno…que es un teléfono nuevo muy chuli.
Pues ahora aparecen algunos usuarios que tienen el nuevo móvil diciendo que depende de cómo cojas el teléfono baja la señal hasta que llega a cortarse la llamada o la navegación.

Así no lo cojas…
La compañía de la manzana se ha comportado un tanto cochinamente. Primero borrando de sus foros todos los mensajes que criticaban los defectos del nuevo modelo. Al final sale el gurú Jacob diciendo cómo se debe coger un teléfono y que todos los teléfonos del mercado tienen el mismo problema, y esto citando marcas concretas. Marcas que han salido a defenderse y a desmentir a este hombre diciendo que ellos no tienen ese problema porque las antenas son internas, que nunca sacrifican la técnica por el diseño y que jamás se les ocurriría decir a sus usuarios cómo asir un teléfono.
Resulta que por motivos de diseño el nuevo teléfono tiene las antenas exteriores formando el marco metálico alrededor del móvil en dos piezas separadas. Cuando coges el teléfono y con la piel pones en contacto las dos partes del marco (antenas) el cuerpo apantalla la señal y pierdes la cobertura.
La solución de la compañía es regalar una funda aislante al que lo solicite o la devolución del dinero.
Claro que hay gente que es mucho más ingeniosa:
